El SonRías Baixas cerró este sábado, día 4, de madrugada su XVI edición colgando el cartel de “completo” por segunda noche consecutiva. El festival congregó la pasada semana en Bueu a 22.000 personas, que pusieron rumbo al Destino SonRías desde toda la península, para disfrutar de tres días y tres noches de música, gastronomía y playa. El festival alcanza así su nuevo récord histórico, superando en cerca de 5.000 personas el de 2016, en una edición marcada por la ola de calor.

El pistoletazo lo dieron, el jueves, los valencianos Assekes, que fueron recibiendo con su mezcla de ska, rumba y rock alternativo a las más de 4.600 personas que se congregaron en el Recinto de la Estacada de Bueu para botar con el ska-punk de los italianos Talco. Cerró la noche el rap y la electrónica en euskera de Revuelta Permanent.

El viernes, la organización colgó el cartel de “completo” en la zona de acampada, con 3.500 personas, a las 21h, poco antes de que la principal voz del underground sudamericano del momento, Sara Hebe, bajara del Escenario Superbock para dejar paso a la peculiar fusión de folclore latinoamericano con ritmos jamaicanos y actitud punk de los Che Sudaka.

Los valencianos La Raíz protagonizaron uno de los momentos más intensos del festival, haciendo vibrar a cerca de 7.000 personas en su último concierto en Galicia. Y con los Desakato llegó el primer cartel de “completo”, hacia la media noche y al grito de “Que se note donde está lana auténtica manada, porque no puede haber ninguna agresión sexista en un festival o una fiesta”. Los encargados de cerrar la jornada fueron los enfants terribles del garage punk gallego, Terbutalina.

El sábado las actividades comenzaron a mediodía con una nueva edición del Casa SonRías, un peculiar restaurante musical en el que las cocineras de El Rincón de Cela ofrecieron Fideuá con almejas y Gulas al ajillo con gambón a las 3.200 personas que disfrutaron con Voodoo, Solo Muchachito y Dakídarría en acústico, en el escenario Fest Galicia. Un público entregado coreaba “historias dunha terra de cuncas e de mar” bajo un impresionante sol, mientras en las barras se repartía agua gratis y en la zona de la carpa se ponían aspersores a funcionar para que quien quisiera pudiera refrescarse. En las pantallas, se proyectaban los finalistas del I Concurso de Videoclips Galegos SonRías Baixas, en el que la música y el audiovisual se dan a mano.

Ya por la noche, y para despedir el SonRías Baixas, 7.000 personas vivieron una una energética noche de conciertos, con la canción de autor urbana y mestiza de Muerdo; seguida por las canciones libertarias y llenas de humor de los Gatillazo; por la particular mezcla de rumba, rock, swing, funk, entusiasmo y alegría de Muchachito; y por el potente directo de los rockeros referentes de la música en euskera Berri Txarrak. Cerraron el festival los gallegos The Skarnivals, habitantes del universo ska, punk y folk.

Impacto económico

Un equipo de la USC realizó cientos de encuestas entre las personas asistentes al SonRías Baixas para calcular con precisión el efecto multiplicador de la inversión realizada supone para Bueu y para su entorno. El resultado se conocerá próximamente.

El festival de los más festivaleros

La particular mezcla de música, playa y gastronomía en un entorno privilegiado es una de las principales marcas de identidad del SonRías Baixas, que ya es toda una referencia del verano en Galicia y en el resto del Estado. Con el eslogan “el festival de los más festivaleiros” por bandera, la organización monta cada año una completa programación musical que combina nombres consagrados y nuevas propuestas y se la ofrece a sus seguidores a unos precios muy asequibles en un entorno paradisíaco, con impresionantes playas -algunas la apenas cien metros del recinto y la zona de acampada- y espectaculares espacios naturales como el cabo Udra o la isla de Ons a tiro de piedra en transporte marítimo. Y, para quien necesite descansar, el recinto del festival se encuentra en medio de la villa de Bueu, lo que resulta muy cómodo y accesible.

Unha proposta irresistible á que dende a pasada edición se sumou o patrocinio da principal marca de cervexa de Portugal, Super Bock, nunha alianza natural entre un dos festivais con máis personalidade e proxección do Estado e a gran marca da música e dos eventos culturais do país veciño. O Festival SonRías Baixas foi producido pola empresa de produción e xestión cultural PlayPlan e contou, tamén, co apoio do Concello de Bueu, da Deputación de Pontevedra e da Xunta de Galicia, a través de Agadic.